Como ya se comentó en este blog y en el de Cinza, el fin de semana pasado fuimos a Ferreira invitados por Carba e Inés, a presenciar a Rapa das bestas do Valadouro. Toda la pandilla estaba invitada, puesto que los abuelos de Carba tienen en Ferreira una casa grande de piedra en la que cabemos unas 15 personas a dormir. Ya habíamos estado allí una vez como pudisteis ver en
esta saga de post de Cinza, pasándolo en grande. El caso es que por h o por b, al final fuimos los cuatro, Carba, Inés, Cinza y el choupa... y fue un fin de semana increíble.
Salimos el Viernes por la tarde noche, haciendo parada técnica en el Carrefour, para comprar víveres para dos noches y dos días... todo muy estudiado, y no escatimamos... queso de San Simón (igna, ese te suena no, jeje), otro de Arzúa, chorizo ibérico, material para una tortillita, para ensalada de pasta, pechugas de pollo, mierdas pa picar, cervecita, crema de orujo... bueno, un auténtico arsenal, jeje
El plan era levantarse el sábado relativamente temprano para ir hasta a "Praia das Catedrais", o "Playa de las Catedrales", nombre turístico que recibe hoy en día la antigua "Praia de Augas Santas". Ninguno habíamos estado antes, pero todos conocíamos las particularidades de esta playa, sobre todo por fotos, y teníamos muchas ganas de verla in situ, ya vereis por qué...
Está situada en el municipio de Ribadeo, Lugo, bañada por el mar Cantábrico. Si llegas a ella en marea alta, no verás nada fuera de lo normal... una playa pequeña entre rocas... Es cuando la marea baja cuando hay las sorpresas... al retirarse el agua aparece un arenal por el cual se puede pasear y ver cómo el mar ha esculpido unos acantilados impresionantes en pizarra y esquisto, con cientos de formas caprichosas, laberintos de piedra, cuevas de decenas de metros, pasillos de arena entre bloques de piedra y lo más impresionante, unos arcos de piedra de 30 metros de alto que parecen arbotantes de una catedral gótica, motivo por el cual la playa recibió su actual nombre. Hoy en día está nombrada "Monumento natural", por la consellería de Medio Ambente.
Realmente es un sitio impresionante... no podíamos dejar de abrir la boca y sonreír... una visita completamente recomendable si te gusta la naturaleza. Es una pena, porque las fotos que saqué no consiguen reflejar lo que allí se puede sentir, pero bueno, mejor, a sí os entra el gusanillo de ir a verla... jeje
Comienzo el recorrido desde la casa de Ferreira, ya que con el solete que hacía me salí a fotografiar un poco de naturaleza, y con la de arañas, lagartijas y flores que allí había, intenté emular a Rachel :)



La marea baja era a las 13:30, con lo que intentamos llegar lo más ajustados que pudimos a esa hora... y llegamos a las 14:30... ups jejeje, cómo nos gusta el asobineeee...
Lo que vimos según llegamos ya nos dejó boquiabiertos... tenía muy buena pinta... y no sabíamos lo que nos esperaba... bajamos y empezamos a pasear... el acceso estaba más o menos en el centro de la playa, así que decidimos tirar hacia la izquierda... a mi me poseyó el espíritu del maligno y comenzé a sacar fotos hacia todos lados... los pasillos entre paredes cuasi-verticales, impresionantes... te sentías como en las termópilas... pensábamos: si queremos nos plantamos los 4 aquí y no pasa ni un turista más!!! coruñeseeeess... empaujaaaaddd!!!


Llegamos a los laberintos de roca... entrabas por un sitio sin saber si habría salida... y siempre la había... el mar había castigado muucho a la roca... con lo calmado que parecía... debía estar descansando para cuando la marea subiese... y fijaos en la zona oscura de las rocas, que es hasta donde llega el agua cuando sube la marea... acojonante, pero en una horas aquello desaparecería... y que no nos pille!!

Estábamos flipando tanto que "alguna" se creyó el mismísimo Pelé, y le dió un patadón a seguir a un balón imaginario (si "wilson" era un balón que hacía de persona imaginaria, tom hanks podría hacer de balón imaginario... os dejo el photoshop a vuestra imaginación...)

Y llegamos a las cuevas. Las rocas más avanzadas ya estaban rodeadas por el mar, y en las cuevas durante las mareas altas, éste continúa con su ardua tarea... es como ver los diferentes estados de una gran obra... Sabe dios hace cuanto las rocas que ya estaban aisladas, formaban parte de una cueva, y sabe dios dentro de cuánto, las rocas que ahora son cuevas, serán peñones circundados por agua... grietas inclinadas que a veces te dan para pasar justito, justito, y por las que comienzas a arrastrarte y ves que continúan y continúan... más oscuras, más estrechas... son como un hormiguero... increíble

hasta vimos a gollum!!!

Dimos media vuelta y fuimos deshaciendo el camino para ir hacia la parte este de la playa, parándonos ahora en los detalles...
Las aristas casi cortantes de las paredes de roca

Las sombras de esas aristas al encontrarse con la arena e intersecarse con la unión de la piedra y el suelo claro de arena


El "oro negro" del mar... percebes...

... y mejillones

y según nos acercábamos a la zona inexplorada volvíamos a la escala descomunal

Y llegamos por fin al primero de los enormes arcos de piedra... sencillamente impresionante... este era el eslabón entre los peñones rodeados de agua y las cuevas... ya teníamos completo el proceso de erosión... de verdad que es increíble que el mar pueda hacer estas cosas... La playa tiene muy poca pendiente, por lo que podías pasear unos 30 metros agua adentro, como si caminaras sobre las aguas... incluso si llegas justo con la marea baja, puedes pasar por debajo del arco sin gota de agua...

En la foto en la que estamos caminando, acercándonos al arco, estamos a unos 20 metros de la orilla, e debajo del arco a esa hora cubría por la cintura más o menos... impresionante la delgadez del la unión entre las dos rocas...
Continuamos el trayecto, porque sabíamos que había más arcos. Y vaya que si los había... Llegamos a una zona preciosa, sin duda la más bonita de la playa. Varias pozas de agua que aparecían con la marea baja, rodeadas de rocas de pizarra recubiertas de un tapiz verde de algas precioso, llenas de pequeños peces, que volverían a mar abierto en un par de horas... unas paredes enormes de roca agujereadas con formas geométricas imposibles, tras las cuales se escondía alguna sorpresilla más...

Atravesamos uno de los agujeros... giramos la cabeza... la fuimos levantando lentamente... abrimos la boca... y los ojos...

Allí estaban... los arcos... la catedral... impresionante...



Aún no habíamos cerrado la boca y nos dimos la vuelta, nos metimos por un nuevo agujero, y a volver a abrirla... el agua había tallado un perfecto círculo de paredes verticales y dos entradas, que enmarcaban los arcos... es difícil explicarlo... incluso en las fotos es difícil de reflejar...

Estábamos contentísimos, por fin la habíamos visto, y había superado con creces las expectativas... dimos media vuelta para encontrar un sitio decente donde comer... y nuevamente nos fuimos fijando en los detalles...

y... a comer!!! bueno, previo bañito, of course... no me digais que no presta...

Después de la comidita, tuvimos que abandonar nuestro sitio, puesto que la marea nos iba ganando terreno... incluso fuimos cazados por un par de olas furtivas, cagontó!! La parte de las pozas de agua y los arcos estaba ya cerrada y los de protección civil se habían asegurado de que no quedara nadie por allí... era la hora del mar... se iba a poner a trabajar... increíble pensar que la zona en la que habíamos estado apenas una hora atrás estaba ya completamente anegada de agua...
Ya solo nos quedaba una cosa... y es que el peñón en el que estaba el primer arco, era accesible en su parte superior!!. El mar había tallado una rampa acojonante para permitirnos subir a ver la playa desde un lugar privilegiado...

Llegados a un punto, estábamos sobre la estrechez que aún unía las dos rocas... acojonaba... y además fijaos en la foto de la siguiente laja que va a caer... quién sabe cuándo? y fijaos como estaba ya la zona de los arcos y las pozas... precioso
Incluso se pasaron por allí las fuerzas especiales de freezer...

sí que pasa, somos frikis hasta encima de una roca (lo de la derecha no es willy, soy yo, ejem)
Aunque para vistas, la que debía tener el tipo este: envidia cochina, puerca y marrana

Al ir bajando de la roca, podías ver el fino trabajo del mar en la pizarra y el esquisto

Incluso cortaba... acojonanting...
Ya se acababa... habíamos chupado mucho sol, y nuestras blancas carnes se habían tornado colorás, así que antes de que el daño fuese irreparable, decidimos arrancar hacia Ferreira...
Regresamos, felices, y después de un duro día de playa, ya solo nos quedaba brindar con unos calipos...

Pelar unas patatas y comentar la experiencia

Y cenar...

Quién da más???
Para el que quiera ver más fotos:
flickr